Soluciones contra la pérdida de energía

Fuente: Twenergy Este es un post pesimista pero, en ocasiones, son necesarias pequeñas bofetadas de realidad para atajar problemas que pasan inadvertidos. Vaya el aviso por delante: Ingenieros de la Universidad Pontificia Comillas han realizado una imagen completa de todo el sistema energético español y como resultado se evidencia la preocupante pérdida de energía. Casi un 30% de la energía se pierde por el camino de las maneras más variopintas: desde pérdidas asociadas a los procesos de transformación a las mismas redes de transporte. Se llevan la palma de este desperdicio las centrales energéticas que tiran de combustibles fósiles –no así las que emplean energías renovables. Otro dato para la alarma: este 30% de derroche energético sólo está cuantificado desde el punto de generación al de consumo, es decir, hasta, pongamos por caso, el enchufe nuestra casa, pero a partir de ahí la pérdida energética seguramente se disparará más, consecuencia del uso irresponsable que se realiza y por razones meramente técnicas. ¿Sabías, por ejemplo, que los coches de motor de explosión sólo aprovechan un 20% de la energía que consumen para hacer girar las ruedas? Un dato crucial considerando a qué destinan los españoles la energía: los diagramas empleados por los expertos de Comillas revelan que el transporte, fundamentalmente el de carretera, es el mayor consumidor con un 26% del total de la energía. Le sigue la Industria con un 15% y el resto de usos, desde servicios a residencial, agrupados en un 20,1%. En términos de contaminación, las emisiones de CO2 lanzadas a la atmósfera por el uso de la energía que se pierde de forma inútil en los procesos de transformación y transporte alcanzan los 74 millones de toneladas, con el transporte, de nuevo, a la cabeza de la contaminación (29,9% de las emisiones). Pero no todo es negativo; cerramos con un broche optimista: ya hemos reflejado que las renovables no desperdician tanta energía. Bien, desde el punto de vista económico, el estudio de Comillas advierte además que, descontados los costes externos, el sector eléctrico aporta el 75% del total del valor añadido del conjunto del sector energético español, el del refino el 25% y el del gas se vuelve negativo. Las energías renovables disparan su valor añadido, pues no pagan por emisión de gases ni pagan por su materia prima (sol, viento, mareas...) con la excepción de la biomasa. Así pues, parece imponerse con más contundencia la necesidad de reducir nuestra dependencia del petróleo (45,9%) y, lo que es peor, el hecho de que hoy por hoy el 82,7% de toda la energía primaria, esto es, la contenida en los combustibles antes de pasar por los procesos de transformación a energía final, viene de fuera... con la excepción de las renovables. Fuentes: Twenergy / El País / Cátedra BP / Flickr

El Colegio y la Asociación de Ingenieros Industriales pide la restauración de los incentivos a las renovables.

ESEFICIENCIA - 28/11/2012 La Comisión de Energía del Colegio y la Asociación de Ingenieros Industriales (COAIN) considera que los incentivos públicos a las energías renovables, suprimidos temporalmente hace más de nueve meses, deberían irse reinstaurando con urgencia por el Gobierno, para no paralizar por más tiempo el desarrollo de proyectos que generarían empleo y un flujo neto positivo para las arcas públicas, contribuyendo a reducir el déficit público y el déficit exterior, y evitando el hundimiento de muchas empresas españolas del sector. El debate sobre el interés de posibles incentivos públicos a nuevas plantas con fuentes renovables no puede verse enturbiado por las burbujas de plantas y las excesivas primas anuales comprometidas como consecuencia de los errores cometidos en el pasado, aunque deberá tenerse muy en cuenta dicha experiencia para no incurrir en nuevos errores de valoración y gestión de los incentivos públicos y optimizarlos adecuadamente. También deberá evaluarse si los nuevos incentivos deben compensarse con la tarifa eléctrica, difícil dadas las circunstancias, o pueden ser cargados simplemente a las cuentas del Estado, en cualquier caso con el objetivo de que el resultado suponga una reducción del déficit público. El Gobierno ha expuesto que su principal prioridad en estos momentos es el control del déficit público, lo que a priori parece que hace difícil asignar partidas de gastos para posibles incentivos a las renovables. Sin embargo, unos incentivos que fueran innovadores, según lo expuesto, para nuevas plantas renovables, podrían servir para incrementar los ingresos públicos ligados a la inversión y al empleo en estos próximos años críticos (2013 y 2014) sin implicar ninguna partida de gastos en los mismos, ya que los incentivos podrían empezar a abonarse en 2015, cuando las plantas comenzaran a operar. De esta forma, los citados incentivos contribuirían al objetivo fundamental del Gobierno de reducir el déficit público de aquí al 2014. Coste-beneficio por tecnología En lo referente a la cuantía y marco temporal de los incentivos, las tecnologías a apoyar y los posibles cupos por tecnología, sería necesario abordar (si no lo ha hecho ya el Gobierno desde enero) un adecuado estudio de coste-beneficio por tecnología, que permita prácticamente garantizar que el balance para el país a lo largo de la vida útil de las plantas apoyadas sea claramente beneficioso, así como minimizar el importe de los incentivos públicos. En cualquier caso, debería tratarse de que incluso una vez iniciado el pago de incentivos a las nuevas plantas en el 2015, el impacto sobre el déficit público siguiera siendo positivo, de tal forma que el importe de los incentivos se viera más que compensado por la recaudación anual de impuestos y cuotas a la seguridad social asociadas a las nuevas plantas. Para muchas tecnologías de plantas renovables, la inexistencia de incentivos determina que no sea rentable construir ninguna planta, en competencia con soluciones convencionales basadas en combustibles fósiles, a sus precios actuales. Unos incentivos muy limitados pueden ser suficientes para que las plantas renovables ofrezcan la suficiente rentabilidad, ofreciendo un balance muy positivo para el país a lo largo de su vida útil, además de reducir los riesgos asociados a la dependencia energética, tanto de subidas de precios inasumibles como de escasez de los combustibles de importación. Procedimientos basados en cupos y subastas para cada tecnología podrían contribuir a maximizar la rentabilidad de los incentivos públicos. Dado el exceso de potencia eléctrica instalada en España y la incertidumbre sobre la evolución de la demanda de electricidad en los próximos años, una tecnología que convendría potenciar especialmente es la de plantas de cogeneración con renovables, biomasa o solar térmica, que ofrecen máximas reducciones de emisiones de CO2 y permitirían reemplazar plantas de cogeneración obsoletas basadas en combustibles fósiles de importación, muchas de ellas con rendimientos equivalentes a partir del combustible fósil similares o inferiores a los de centrales de ciclo combinado y con escasos beneficios económicos una vez caducado su periodo correspondiente de prima. Adicionalmente, sería necesario evaluar y establecer con carácter prioritario los incentivos óptimos para la generación eólica, por su gran potencial y su presumiblemente elevado beneficio económico global, así como para otras tecnologías renovables poco desarrolladas, cuya potencia instalada se encuentre muy por debajo de la prevista en el último plan energético, con objeto de tratar de que entren en la etapa de expansión comercial y reducción de costes. COAIN, nueva marca del Colegio y la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid. El Colegio y la Asociación de Ingenieros Industriales (COAIN) es la nueva imagen conjunta del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM) y la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid (AIIM). El Colegio Oficial es una corporación de derecho público sin ánimo de lucro, que cuenta con alrededor de 11.000 colegiados de Ávila, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Madrid, Salamanca, Segovia, Soria, Toledo, Valladolid y Zamora. Por su parte, la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid es una entidad con plena personalidad jurídica cuyo objetivo es fomentar el progreso de la ingeniería industrial poniéndola al servicio de la sociedad. Tiene casi 8.000 asociados entre las sedes de Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Madrid, Salamanca, Soria, Segovia, Toledo, Valladolid y Zamora. La Comisión Técnica de Energía del COAIN está integrada por profesionales de la ingeniería industrial expertos en el sector energético que se reúnen de forma periódica en un grupo de trabajo para estudiar y analizar cuestiones relevantes de la energía en España. Enlaces externos: www.coiim.es

El Congreso Nacional del Medio Ambiente (Conama 2012) propone 15 ideas verdes para reinventarnos.

CONSTRUIBLE - 28/11/2012 El Congreso Nacional del Medio Ambiente (Conama 2012) arranca con una batería de propuestas "verdes" para impulsar la economía y generar empleo. Este no es el plan estratégico global que necesitaría el país, ni recetas mágicas para salir de la crisis económica. Se trata de actuaciones inmediatas, ideas, para apoyar líneas estratégicas que pensamos son necesarias para el medio ambiente, a la vez que tienen un retorno económico generan empleo: como la rehabilitación, la eficiencia energética, la biomasa, las renovables, la agricultura local, el consumo local, el trasporte de bajas emisiones… Oportunidades que habría que aprovechar. Estas propuestas han sido recogidas, fundamentalmente, de los grupos de trabajo y especialistas que han participado en la organización del Congreso Nacional del Medio Ambiente, que arranca hoy, 26 de noviembre. Ahora, en los cinco días de encuentro se abre un proceso de participación, en una Bolsa de Ideas Verdes, para seguir trabajando en ellas. Incluir el coste energético de las casas en su valoración de mercado. Una de las áreas claves para impulsar la economía y crear empleo es la de la rehabilitación energética de viviendas. Esto se puede conseguir con medidas relacionadas con la certificación energética o incluso obligando a incluir el coste energético en el precio de alquiler y venta de viviendas y oficinas. Activar ayudas a la eficiencia energética para apoyar la rehabilitación. España ha pasado de ser el segundo país de la UE en dar ayudas a la eficiencia energética a colocarse como uno de los últimos; cuando estas medidas tienen importantes retornos económicos. Establecer un IVA reducido para los biocombustibles sólidos y las calderas de biomasa. Esta es una forma de aumentar la competitividad de la biomasa, uno de los sectores con mayor potencial de creación de empleo, tal y como ocurre en países como Alemania, Francia o Reino Unido. Crear bancos de hábitats para financiar proyectos de conservación. Este nuevo concepto resulta interesante para conseguir financiación para la conservación. Esta fórmula puede adoptar formas muy distintas, pero en países como EEUU ya se está utilizando para compensar los impactos ambientales de determinados proyectos, bajo el principio de la UE “quien contamina, paga” (o “repara”). La clave es que no se produzca una pérdida neta de ese ecosistema, es decir, por cada hectárea o unidad afectada el agente económico obligado a la compensación tiene que financiar la recuperación de al menos la misma cantidad en otro espacio con un especial valor biológico o ecológico. Fomentar la colaboración público privada en la gestión de los bosques. La colaboración de las empresas privadas con las administraciones para gestionar montes públicos, con las salvaguardas pertinentes (planes de ordenación previamente aprobados y una hoja de ruta para la certificación forestal), puede ayudar a reducir los incendios, generar empleo local, garantizar el suministro de biomasa o dar rentabilidad a la gestión y conservación de estas áreas forestales (a esto ayudaría también el fomento de sistemas de monetización de los servicios prestados por los ecosistemas). Introducir planes de eficiencia para reducir la huella de carbono de los edificios de uso público. Los espacios de uso público resultan clave como ejemplo para demostrar la viabilidad e interés económico de introducir medidas (rehabilitación, renovables…) que reduzcan de forma drástica la huella de carbono de los edificios. Introducir peajes “inteligentes” que promuevan el transporte colectivo y el uso de vehículos de bajas emisiones. Hoy en día existe ya la tecnología para introducir peajes “inteligentes” que penalicen solo a determinados vehículos en función de sus emisiones, su nivel de ocupación, la congestión de cada zona. Estas medidas, tanto en ciudad como en autovías, pueden contribuir a aumentar el uso del transporte público, a mantener las infraestructuras y a cambiar el parque móvil del país, para ir hacia a una movilidad eléctrica que reduzca la enorme factura del petróleo. Regular el balance neto para favorecer que los particulares generen su propia energía. El progresivo encarecimiento de los precios de la electricidad y el abaratamiento de algunas energías renovables hacen cada vez más factible el autoconsumo, es decir, que los particulares generen sus propia energía con placas fotovoltaicas u otros sistemas. Sin embargo, para que esto se haga realidad, se necesita regular lo que se denomina el balance neto. Este procedimiento permite que un particular inyecte a la red la energía que no va a utilizar en un momento dado y que a cambio pueda coger de la red luego la que necesite cuando no haya sol o viento, quedando el balance igualado. Dar a conocer los consumos medios de los edificios para promover la eficiencia. Disponer de información rigurosa sobre el verdadero consumo de edificios resulta de gran interés para promover actuaciones tanto voluntarias como obligatorias. Por un lado, puede incentivar el ahorro de aquellas personas que descubran que gastan más que la media de sus vecinos de barrio. Pero también resulta útil para penalizar el derroche, lo que puede proporcionar recursos para combatir a su vez la pobreza energética, un problema que afecta ya a más del 10% de la población. Efectuar una profunda reforma fiscal que incentive las actividades con menor impacto ambiental y que sea socialmente justa. Se trata de introducir una verdadera fiscalidad verde en el país que incentive el uso más eficiente de los recursos y penalice las actividades más contaminantes, asegurando una redistribución justa de las rentas para no perjudicar a los más desfavorecidos. La intención es promover un crecimiento de la economía más sostenible y un decrecimiento de las actividades con mayor coste ambiental. Obligar a las entidades bancarias que reciben ayudas públicas a tener en cuenta parámetros sociales y ambientales. Hay que controlar la actividad especulativa de la banca y conseguir que vuelva a cumplir su función comercial tradicional, financiando proyectos de interés para el conjunto de la sociedad y repensando su actividad de cara a sus stakeholders. Sería interesante que para conceder créditos todas las entidades, y en mayor medida las rescatadas, tuvieran en consideración otro tipo de riesgos a los habituales, como pueden ser parámetros sociales y ambientales de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Esto obligaría también a los solicitantes del crédito a aportar más información sobre su actividad, reduciendo de este modo la morosidad. Ayudar a establecerse a nuevos agricultores en entornos rurales y la periferia de ciudades. Otro de los sectores donde se puede generar empleo es en el de la agricultura ecológica. Para ello, se debería apoyar la recuperación de tierras agrícolas, tanto en el medio rural como en las afueras de ciudades, además de promover los mercados de alimentos locales. Esto no solo ayudaría a dinamizar algunas zonas rurales (importante para reducir los incendios), sino que además contribuiría a reducir el impacto en el transporte de la comida. Promover el consumo de productos locales con menor huella de carbono. El etiquetado de los productos en función de sus emisiones, tal y como se está realizando ya en supermercados de otros países europeos, como Francia, permite incentivar el consumo de productos locales con menor huella de carbono. Fijar el pago de tasas de recogida de residuos sólidos urbanos en función de la calidad de la separación. Aquellas comunidades de vecinos que separasen de forma correcta sus desechos obtendrían un descuento en su tasa por costar menos la gestión de sus residuos. Al contrario, las que aumenten el coste de la gestión por no separar sus residuos tendrían que pagar más. Esta medida, al mejorar la separación en origen, aumentaría el valor de los residuos y sus posibilidades económicas. Crear nuevas redes de comunicación para aumentar la participación ciudadana en las decisiones. Hay que activar nódulos y redes de comunicación ciudadana activos y estables, que intervengan en la estrategia de la ciudad para que ésta se convierta en un espacio cohesionado generador de ideas. Enlaces externos: www.conama2012.conama.org

La FEMP y el Gobierno promueven actividades conjuntas para impulsar la sostenibilidad urbana.

CONSTRUIBLE - 27/11/2012 El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) han acordado promover actividades conjuntas para impulsar la sostenibilidad urbana y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en el ámbito local. La Directora General de la Oficina Española de Cambio Climático, Susana Magro, y el Secretario General de la FEMP, Ángel Fernández, han firmado una adenda al Acuerdo Marco de Colaboración que mantienen desde 2009 para realizar este tipo de actuaciones. En el acto, también estuvo presente la Alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, recientemente nombrada presidenta de la Red Española de Ciudades por el Clima. Entre otras iniciativas, incluye el estudio de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías para aplicar políticas más eficientes de lucha contra el cambio climático en ámbitos como la gestión de la energía, la movilidad sostenible y la gestión de residuos. Además, recoge el análisis de diferentes modelos urbanísticos cuyas necesidades energéticas y de movilidad sean reducidas, así como otras medidas que puedan producir una transformación del urbanismo hacia un modelo más sostenible. Tras la firma, Susana Magro y Ángeles Muñoz han destacado que el trabajo conjunto entre la Red de Ciudades por el Clima de la FEMP y la Oficina Española de Cambio Climático permite luchar conjuntamente contra el cambio climático y llegar a muchos municipios españoles con un efecto multiplicador. Magro ha subrayado que gran parte de las acciones para la lucha contra el cambio climático se produce en el entorno urbano, por lo que “es fundamental la colaboración con los municipios para avanzar en la reducción de nuestras emisiones”. Iniciativas novedosas En este sentido, ha anunciado que este año “se ponen en marcha dos iniciativas conjuntas totalmente novedosas en el marco de este convenio”, como la del análisis y aplicación de las nuevas tecnologías en la lucha contra el cambio climático en ámbitos como la eficiencia energética y la movilidad sostenible, fundamentalmente. Además, se va a elaborar una guía metodológica para la aplicación en el planteamiento urbano de instrumentos para la mitigación y la adaptación al cambio climático, “algo que no se ha abordado nunca y que creemos que puede ser una herramienta muy útil para nuestros municipios”, ha señalado Susana Magro. El Secretario General de la FEMP realizó un balance favorable de la colaboración establecida entre ambas partes, ya que desde que se suscribió el primer convenio en 2009, “las iniciativas locales orientadas a fomentar la sostenibilidad y combatir el cambio climático se han multiplicado”. Ángel Fernández recordó que desde entonces “la FEMP ha venido facilitando las herramientas para favorecer las actuaciones municipales, en virtud de una línea de trabajo conjunta que es fundamental mantener dados sus buenos resultados. Esta cooperación ha permitido, a través de la Red Española de Ciudades por el Clima, “trasladar a los municipios las políticas nacionales en materia de sostenibilidad”, afirmó. Enlaces externos: www.femp.es

Coches eléctricos para un mejor aprovechamiento de las energías renovables

Los coches eléctricos no solo evitarán las contaminaciones directas en las ciudades y ayudarán a reducir la dependencia energética, también ayudan a aprovechar mejor las energías renovables. Cada vez, este tipo de energías están más presentes en nuestra forma de movernos. El transporte es uno de los sectores que más energía demanda y, todavía hoy, depende en su mayor parte de los combustibles fósiles. Con el coche eléctrico se quiere cambiar esa tendencia y, de esta manera, no tener que depender tanto de la importación del petróleo. La tecnología del coche eléctrico está en constante evolución. Ya no solo puedes recargarlo en electrolineras o parkings sino que en algunos puntos de recarga puedes incluso vender energía a la red. Esto es debido a la doble direccionalidad de la carga que se ha probado hace poco en España. Esto significa que el punto de carga puede suministrar energía al vehículo por un lado, pero, si se desea, el vehículo también puede aportar su energía a la red. La novedad que aporta esta tecnología es el V2G (Vehicle to grid) si se quiere vender energía a la red, y el V2H (Vehicle to Home), si se prefiere usar esa energía para su hogar. Esta innovación ha sido desarrollada en España por Endesa en colaboración con la Universidad Politécnica de Cataluña y el Instituto de Investigación en Energía de Cataluña. Buena relaciones del transporte con las energías renovables El coche eléctrico está ayudando a un mejor aprovechamiento de las energías renovables. Estas fuentes producen en mayor medida durante la noche, que suele coincidir con momentos de menor demanda de energía. El coche eléctrico se convierte de esta manera en la forma de almacenamiento que las energías renovables necesitan. Existen otros intentos de sustituir el petróleo en el transporte, aprovechando mejor las energías renovables. El más llamativo es el del avión solar, que aterrizó hace no mucho en el aeropuerto de barajas. Éste es capaz de volar miles de kilómetros funcionando con la energía solar que incide sobre las placas fotovoltaicas que presenta en su cubierta. ¿Conseguiremos realmente hacer nuestros viajes algún día sin depender del petróleo?

La Comisión Europea busca completar el mercado interior de la energía a través de Electricidad y gas asegurados, sostenibles y baratos.

ESEFICIENCIA - 22/11/2012 Los consumidores europeos podrían ahorrar hasta 13.000 millones de euros al año si adoptaran la tarifa energética más barata disponible. «Cuando se habla de gas y electricidad, a los ciudadanos y las empresas les interesan dos cosas: la seguridad del abastecimiento en cualquier momento y unos precios asequibles. Lo conseguiremos mejor con un mercado europeo de la energía que funcione». Lo ha dicho el Comisario de Energía, Günther Oettinger, al evaluar la situación del mercado interior de la energía, que debe completarse en 2014. La Comisión Europea pide a los Estados que redoblen sus esfuerzos para mejorar la protección del consumidor, para aplicar la normativa europea existente y para invertir en la modernización de las infraestructuras energéticas. Hace ya casi dos años que los jefes de Estado y de gobierno de la UE acordaron completar el mercado europeo de la energía con la aplicación efectiva de las directivas ya existentes, que regulan el mercado y protegen al usuario. Se preveía la separación de la propiedad de las redes eléctrica y de gas, las competencias de las autoridades nacionales en la reglamentación y una serie de medidas de apoyo al consumidor: Obligación de los Estados miembros de proteger a los consumidores vulnerables Facilitar una facturación transparente e información contractual Establecer una ventanilla única Crear un mecanismo alternativo de solución de conflictos Pasados veinte meses del acuerdo, la Comisión Europea observa que se han hecho progresos, pero queda todavía mucho por hacer para aprovechar plenamente el potencial de un mercado europeo verdaderamente integrado. Por eso, ha fijado su atención en varias recomendaciones a los Estados miembros para que aceleren la aplicación de la nueva normativa. Legislación y competencia Algunos Estados miembros todavía no han incorporado por completo la legislación energética a sus ordenamientos jurídicos, ni aplican las normas de competencia rigurosamente para garantizar la igualdad de condiciones a todos los agentes del mercado Garantizar los derechos del consumidor Solo un tercio de los consumidores europeos compara las ofertas de servicios, por falta de información. La Comisión velará por que los derechos de los consumidores consagrados en el Derecho de la UE sean visibles en la legislación nacional y por que sean respetados correctamente por todos los agentes del mercado. Hay aspectos concretos que mejorar para garantizar los derechos y facilitar la información: Derecho a cambiar de proveedor en tres semanas sin costes financieros Despliegue de contadores inteligentes para gestionar el consumo en tiempo real y controlar las facturas Presentación clara de precios, tarifas y ofertas Especial atención a los consumidores vulnerables Los precios regulados no garantizan la mejor oferta Solo nueve Estados miembros (Alemania, Austria, Chequia, Eslovenia, Finlandia, Luxemburgo, los Países Bajos, el Reino Unido y Suecia) no regulan actualmente los precios de la energía al por menor. La Comisión Europea constata que los precios fijados por la intervención del Estado pueden dar una falsa impresión de seguridad que desanima a la hora de buscar mejores opciones. Además, los precios al consumo final regulados obstaculizan las inversiones, lo que impide a las empresas acceder al mercado e invertir en nuevas capacidades de generación. Los precios regulados por debajo de los costes se traducen al final en deudas que tienen que pagar los contribuyentes. Garantizar un modelo de mercado flexible Las subvenciones a los productores de electricidad que planean algunos Estados puede tener como resultado la fragmentación del mercado interior e impedir las inversiones. La Comisión Europea recomienda que antes de que los Estados intervengan en el mercado escala nacional, se deben estudiar soluciones transfronterizas. Las soluciones europeas son normalmente más rentables. ¿Quién se beneficia del mercado interior de la energía? Los consumidores, con facturas claras e información suficiente para apostar por la tarifa más barata si hay suficiente competencia entre los suministradores y regulación de los litigios con las empresas. La industria, con un mercado de 500 millones de consumidores, abierto, competitivo, bien conectado y regulado, capaz de atraer más inversiones. El suministro, asegurado. Un mercado único europeo del gas refuerza la posición negociadora ante suministradores externos y unas mejores conexiones entre los Estados de la UE permitirán coordinar, prevenir y enfrentar mejor una posible crisis de abastecimiento. Enlaces externos: ec.europa.eu

La Consejería andaluza de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo subvenciona la compra de 188 vehículos híbridos.

ESMARTCITY - 22/11/2012 La Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo ha incentivado, a través de la Agencia Andaluza de la Energía, la adquisición de 188 vehículos híbridos en la provincia de Almería, con una financiación de 479.000 euros que ha movilizado una inversión de 3,7 millones de euros. Según palabras de la delegada territorial de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, Adriana Valverde durante la inauguración de una jornada sobre vehículos eléctricos organizada por el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Almería (COITIAL). Según Valverde, a través de la Agencia Andaluza de la Energía, se incentiva la compra de estos vehículos ya que que, desde 2006 se han invertido 479.000 euros en ayudas para la adquisición de 188 automóviles híbridos, lo que ha supuesto una inversión movilizada en el sector de la automoción de 3,7 millones de euros. De los 188 vehículos, 156 fueron comprados por particulares y 32 por empresarios, 28 de ellos taxistas. Más de la mitad de las ayudas se han concedido en 2011 y 2012. Menor consumo y emisiones Los vehículos eléctricos consumen menos energía que los de motor de combustión, al desaprovechar sólo el 10% en la transformación de energía eléctrica a mecánica, y ahorran emisiones de CO2 a la atmósfera; concretamente, un vehículo eléctrico que realizara 20.000 kilómetros al año ahorraría 1.540 litros de combustible y evitaría la emisión de dos toneladas de CO2. Además, suponen un gasto de dos euros por cada 100 kilómetros recorridos. Los vehículos híbridos tienen dos motores que se complementan entre sí: uno térmico, de gasolina, y otro eléctrico, que es el que se utiliza para arrancar el motor y circular por la ciudad. Precisamente, la eficiencia de este tipo de tecnología se optimiza en recorridos urbanos porque el motor del vehículo híbrido se detiene en los semáforos y aprovecha las frenadas y los descensos para recargar su batería. Cuando estamos en un atasco, acelerando y desacelerando, momento en el que los vehículos convencionales consumen más carburante, el híbrido utiliza su motor eléctrico. Los ciudadanos pueden adquirir un vehículo híbrido siguiendo el mismo procedimiento del ya finalizado Plan Renove de Electrodomésticos. Tan sólo tienen que acudir a alguno de los concesionarios adheridos y será el propio comerciante mediante tramitación telemática el que presente la solicitud en nombre del ciudadano, entidad o empresa al Programa de subvenciones para el desarrollo energético “Andalucía A+” de la Agencia Andaluza de la Energía. El usuario recibirá el descuento equivalente directamente en su factura y no tendrá que realizar ninguna otra gestión con la Administración. Los fondos empleados para estas subvenciones proceden del convenio de colaboración suscrito entre el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y la Agencia Andaluza de la Energía, para la definición y puesta en práctica de las actuaciones contempladas en el Plan de Acción 2008-2012 (PAE4+) de la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética en España, así como del Programa Operativo FEDER de Andalucía 2007-2013. Enlaces externos: www.agenciaandaluzadelaenergia.es